
Parece haber existido un plan deliberado de desprestigio contra Manuel Jiménez, iniciado desde el primer día de la gestión del nuevo alcalde, Dioris Anselmo Astacio.
Ese mismo día el alcalde afirmó públicamente que la mitad de los camiones entregados por la administración de Manuel Jiménez estaban rotos. Sin embargo, los documentos oficiales de la transición demuestran que esa declaración es falsa: el 90 % de los camiones se encontraban activos y solo el 10 % estaba en mantenimiento. La afirmación no fue un error ni una interpretación, sino una mentira deliberada formulada en el arranque mismo de su gestión.
A este hecho se sumó un plan continuado de operaciones de madrugada consistentes en “limpiar” supuestos vertederos improvisados. El propósito aparente era crear la imagen de una ciudad repleta de basura y abandonada, cuando la realidad documentada es otra: la ciudad se entregó limpia y con una flota de camiones nuevos en su gran mayoría operativos.
En resumen, desde el primer día de su administración el alcalde Dioris Anselmo Astacio mintió deliberadamente sobre el estado de los camiones y se impulsó una narrativa falsa sobre basura y abandono. Los documentos de la transición contradicen esas afirmaciones de forma clara y contundente.







